EL FRUTO DEL ESPÍRITU

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EL AMOR

El vinculo perfecto. Colosenses 3:14

  1. Si yo hablase lenguas humanas y angélicas,
  2. Si entiendo todos los misterios,
  3. Si poseo todo conocimiento y sabiduría,
  4. Si tengo una fe que logra trasladar montañas,
  5. Si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres y
  6. Si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas; Y no tengo amor DE NADA ME SIRVE!!! ver con detalles 1 Corintios 13:1-3.

Y del versículo 4 al 8 te describe majestuosamente lo que es el amor. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser;…”

Ahora vamos a quitarle el velo a esto: EL AMOR NO ES UN SENTIMIENTO, El Amor ES UNA DECISIÓN que usted y yo debemos tomar – Amar, la de amar a pesar de que el otro no lo merece o creemos que no lo merece; Por eso ahora tiene sentido cuando Jesus dice “ama a tu enemigo”, Él no te esta pidiendo que te enamores de tu enemigo,  Él quiere que lo ames y así es como cuidamos nuestros corazones.

Si usted es como yo, la mayoría de las veces tratara de amar con su propio amor y fuerza, así no va a poder con esa DECISION, entonces pues pídale a Dios, a su Santo Espíritu que ponga amor en su corazón para los demás. Hágalo y vera la diferencia en su vida.

Finalmente, no caiga en la trampa de negociar sus principios Bíblicos para evitar que el otro se enoje mostrando así usted su falta de amor hacia el. NO, NO haga eso, mejor siga el ejemplo de Jesús. Él nunca dejo de decir lo que tenia que decir, Él no fue tolerante, la mayoría de las veces, cuando reprendía, sus palabras eran duras y cortantes como una espada de dos filos, que penetraba hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de las personas. Pero que hacia Jesus antes de responder? PRIMERO LO AMABA. 

Un ejemplo, el caso del joven rico. Marcos 10:21 “Entonces Jesús le miró con cariño”. Sus ojos captaron la fuerza de su amor. La Biblia esta llena de ejemplos similares.

Así que en todo lo que hagamos y hablaremos por bueno y correcto que sea, pongamosle amor, y mucho, porque si no, DE NADA NOS SERVIRÁ!!!

EL GOZO

Gozo es comúnmente confundido con alegría y es que al igual que el gozo la alegria produce felicidad. Mas gozo y alegria son totalmente diferentes.

La diferencia esta, básicamente, en el origen. La alegría es producida por las circunstancias, Te nació un hijo, te sacaste la lotería, te promovieron en tu trabajo, te compraste un carro nuevo, etc Todo lo anterior te da felicidad, felicidad momentánea, algunos periodos mas largos que otros. Mas cuando la novedad se va o comienzan a cambiar las circunstancias la alegría va cambiando de nombre, muta a otro llamado des-animo y/o tristeza.

El Gozo, no depende, en lo absoluto de las circunstancias, depende de Dios. Es una virtud que emana del Espíritu Santo. Por eso es que a pesar de las pruebas y los momentos difíciles que atravesamos en el rollercoaster de nuestras vidas, un cristiano enfocado en Jesús estará gozoso y alegre siempre. “Gozo en las pruebas”, léalo en mi timeline del 1ro de agosto, LAS PRUEBAS..

Si tienes tus cuentas claras con Dios, si mantienes una relación con Jesús, vas a tener gozo continuo. Entonces, por que algunos cristianos andan apagados, compungidos, todo triste, que les ha pasado? Bueno, hay 5 razones básicas por la que un creyente puede perder el gozo:

1. Por un enfoque equivocado. En las pruebas, no tenían su mirada puesta en Jesús.

2. Por la desobediencia. El pecado nos roba el gozo, porque nos separa del Señor. 

3. Por el remordimiento. Echamos fuera el gozo cuando seguimos sintiéndonos mal por pecados del pasado. 

4. Por el temor. Muy a menudo, dejamos que las preocupaciones en cuanto al futuro condicionen nuestro estado de ánimo. Pero el Señor nos llama a vivir por fe, a que le pidamos que supla nuestras necesidades hoy, y a que le confiemos nuestro futuro.

5. Por el sufrimiento de alguien. La Biblia dice que debemos llorar con los que lloran (Ro 12.15), pero también ofrecerles la esperanza de la presencia, el gozo y la ayuda de Dios.

ALEGRENSE!!! y no se angustien mas, ALEGRENSE!!! que hay eternidad …..

NO PERMITAS QUE NADA NI NADIE LE ROBE SU GOZO!!!

PAZ

Esto es solo un brevísimo resumen de lo que es la Paz.  

En los diccionarios veras que todos coinciden, de alguna forma,  en que es la ausencia de conflictos, ruidos o sea silencio y tranquilidad. Ese estado interior positivo es deseado tanto para uno mismo como para los demás, hasta el punto de convertirse en un propósito o meta de vida. Pax en latín, Shalom en hebreo, Salam en árabe.

Realmente hay dos tipos de paz, veamos: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”, (Juan 14:27). Aquí podemos percibir claramente los dos tipos de paz que existen: la paz que viene del Señor y la que viene del mundo. La primera afecta a la intimidad del hombre, mientras que la paz del mundo afecta nuestro exterior.

LA PAZ QUE VIENE DEL MUNDO: Esta es bien conocida por todos nosotros, es efímera y en el mejor de los casos va y viene por diminutos periodos. El mundo se presenta con una serie interminable de problemas y cuando crees que al fin los tienes dominados, surgen otros que te desafían a intentar otro tanto, el alivio que habías anticipado ha sido de muy corta vida, tu mente empieza nuevamente a estar ansiosa y así sigue – como un circulo vicioso.

Otro ángulo, Jesús sabía muy bien de la inviabilidad de la paz del mundo. Por eso avisó a Sus discípulos, que esperaban esta paz, diciendo: “¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres.”, Lucas 12:51-52. Claramente aquí se refería al hecho de cuando alguien pasa a asumir la fe, debe estar preparado para hacer frente a la oposición, primero dentro de su propia casa, y enseguida entre sus “amigos” más próximos. no?

LA PAZ QUE VIENE DEL SEÑOR:  “Justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” Romanos 5:1. No podemos tener paz en el alma si no estamos en paz con Dios. Esa es la condición básica de la paz.

“Tú guardas en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” Isaías: 26.3. Eso no quiere decir que no habrán enemigos externos o peligros. No nos exonerará de tener dificultades y problemas. Pero si algunos nos afectan y nos causan pesadumbre, tenemos el recurso de llevarlos a la cruz para entregárselos a Jesús y Él los resolverá, porque todo lo que nos aflige ya lo cargó Él en el Calvario: “… el castigo de nuestra paz fue sobre Él …” Isaías 53.5.

No obstante, esa paz va acompañada de una gran seguridad. “Huye el impío sin que nadie lo persiga, mas el justo está confiado como un león” Proverbio 28.1. ¿Quién es el justo? En primer lugar el que busca hacer la voluntad de Dios de todo corazón; y, segundo, el que ha sido justificado por la fe.

Jesús, El Principe de Paz: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Isaías 9:6. Jesús, en su primera venida hizo la obra que nos concedió la paz con Dios, la paz interior y de conciencia. En su segunda venida nos proveerá de la paz circunstancial . Sólo Él en su venida será el autor de la paz mundial. 

Y finalmente, “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo Tú, Señor, me haces vivir confiado.” Salmos 4:8.

LA PACIENCIA

Este, también, es solo un brevísimo resumen de lo que es la Paciencia.

La palabra “paciencia” viene del griego HUPOMONEI que significa: Resistencia, aguante, rehusar darse por vencido, perseverancia en los tiempos difíciles. Cuando nuestra fe es probada es allí entonces cuando nos damos cuenta si en realidad estamos disponibles a permanecer firmes en nuestra convicción.

Cuando vemos la palabra paciencia el primer nombre que nos llega a la mente es Job. Y es que sin ninguna razón atribuible a él, Job perdió su riqueza, sus hijos y su salud. Hasta sus amigos estaban convencidos de que los sufrimientos se los había acarreado él mismo. Job resistió, aguanto, se rehuso a darse por vencido, persevero, nunca renuncio a Dios, no deposito sus esperanzas en su sabiduría o en las de sus amigos, solo se centró en  Dios. Mas para Job, la prueba más grande no fue el dolor o la pérdida, sino no poder ser capaz de comprender por qué Dios le había permitido sufrir. Por supuesto, Dios sabía el propósito detrás del sufrimiento de Job, y aun así nunca se lo explicó a él.

Aun en nuestros tiempos seguimos con la misma pregunta: ¿Por qué sufre el justo? No debemos pretender que Dios nos explique todo. Él se nos da a sí mismo, pero no nos da todos los detalles de sus planes.“ …… !Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! “ Romanos 11:33

El sufrimiento puede ser un castigo por el pecado, aunque no siempre es así. De la misma forma, la prosperidad no siempre es una recompensa por ser bueno. Aquellos que aman a Dios no están exentos de problemas. Aunque quizás no podamos comprender completamente el dolor que experimentamos, nos puede llevar a redescubrir a Dios.

Debemos aprender a reconocer y a no temer a los ataques de Satanás ya que no puede exceder los límites que Dios establece. No permita que ninguna experiencia abra una brecha entre usted y Dios. Si bien no puede controlar la forma en la que Satanás ataca, siempre puede elegir la forma en la que responderá cuando esto suceda. Paciencia!!!  Aguante, resista, persevere y no se de por vencido y el huirá de usted.

“… y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.” Hebreos 12:1. La palabra traducida como paciencia en este verso, significa permanencia. Un cristiano corre la carrera pacientemente hacia una meta, mediante la perseverancia a través de las dificultades, las pruebas, ante la expectativa del cielo esperando, por el cumplimiento de una promesa.

¿Cómo demostramos paciencia? 

Dando gracias a Dios. Usualmente, la primer reacción de una persona es “¿Por qué a mí?,” pero la Biblia dice que nos regocijemos en la voluntad de Dios (Filipenses 4:4; 1 Pedro 1:6). 

Buscando Sus propósitos. Algunas veces, Dios nos pone en situaciones difíciles con el fin de testificar. Otras veces, Él puede permitir una prueba para la santificación del carácter. El recordar que Su propósito es para nuestro crecimiento y Su gloria, nos ayudará en la prueba. 

Recordando Sus promesas, tales como la de Romanos 8:28 que nos dice que “…todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados.” Ese “todas las cosas” incluye las cosas que prueban nuestra paciencia

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.” Hebreos 10:35-36

“Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.” Romanos 2:7

“el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.” Filipenses3 3:21

BENIGNIDAD

Viene de la palabra griega CHRESTOTES; Esta palabra describe “la dulzura de temperamento que pone cómodos a los demás, y disminuye el dar dolor. La versión popular de “Dios habla Hoy” dice: “amabilidad’ . Es cortesía, ser gentil, educado, tener un trato suave, ser considerado y atento, amable, aún valorando aquellas pequeñas cosas que hacen nuestra esposa o nuestros hijos, dar un trato cariñoso a los ancianos, aún a los animales. Es algo que brota de un corazón lleno del Espíritu Santo. 

A veces estamos cargados de tareas, llegamos cansados del trabajo o simplemente nos interrumpen y allí nos volvemos ásperos y descorteses con quienes nos rodean, nuestros seres mas amados. 🙁

Generosidad, es lo que este mundo necesita y pide a gritos, un poco de compasión, de ternura. La benignidad reconforta a otros. La benignidad, no significa meramente bondad como una cualidad, tiene que ver más con el ser que con el hacer, enfatiza el espíritu con el cual se realiza algo. 

La benignidad cristiana tiene su origen en la benignidad de Dios; Dios es benigno. “Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia; Mírame conforme a la multitud de tus piedades” Salmos 69:16 . Se nos manda a ser benignos unos con otros. a hacer el bien a nuestros enemigos ya que Dios “… es benigno para con los ingratos y malos” Lucas 6:35.

El apóstol Pablo, en su carta (Epístola) a los efesios nos dice: “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” Efesios 4:31-32. Cuando el Espíritu Santo entra en el corazón, lo convierte en una morada adecuada para su presencia, y parte de la obra de santificación que lleva a cabo la realiza en nuestras facultades emocionales. Con Él podemos cambiar el enojo por benignidad y la gritería por misericordia. En otras palabras, nos transforma a imagen del modelo perfecto: nuestro Señor Jesucristo.

La amargura es una toxina que preparamos para otra persona, pero después nos la bebemos nosotros mismos. Es una dosis concentrada de veneno emocional, a menudo un veneno que preparamos cuidadosamente y desarrollamos a lo largo de años. Cuando reaccionamos a la mala acción de alguien replegándonos y dando rienda suelta a fantasías de venganza y hostilidad, estamos envenenando lentamente nuestro corazón y nuestra mente.

Pídale a Dios que le muestre cualquier señal de veneno que haya en su ser. Dígale después que le ayude a administrar una dosis del antídoto: el perdón.

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, y de benignidad …” Colosenses 3:12. Deben ser benignas nuestras palabras: “ Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno ” Colosenses 4:6. “ No devolviendo mal con mal, maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” 1 Pedro 3:9.

Muchachos (a), Solo muertos al YO es que el Espíritu Santo podrá transformarnos. Ustedes deben saber algo, realmente no se tu pero yo en esta serie del fruto del Espíritu Santo soy el primero que esta siendo Ministrado, Dios esta hablando a mi corazón, Jesús nos llama a ser imitadores de él y si tu lo dices Señor ….. AMEN!

LA BONDAD

Real Academia de la lengua, del latín, bonĭtas, -ātis, Cualidad de bueno. Natural inclinación a hacer el bien. Acción buena. Blandura y apacibilidad de genio. Amabilidad de una persona respecto a otra.

Como fruto del Espíritu, viene de una palabra griega que se encuentra sólo cuatro veces en toda la Biblia: agathousune. Es usada sólo en los escritos del Apóstol Pablo en los siguientes pasajes:

  • I – “Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que Vosotros mismos estáis llenos de bondad (agathousune) . . . ” Romanos 15:14 
  • II – “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz. paciencia, benignidad, bondad (agathousune) . . . “ Gálatas 5:22
  • III – “Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad (agathousune), justicia y verdad.” Efesios 5:9 
  • IV – “Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros. para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento‘ y cumpla todo propósito de bondad (agathousune) y toda obra de fe con su poder.” 2Tesalonicenses 1:11 

En ocasiones es difícil distinguir entre bondad y benignidad. Una persona benigna también es bondadosa; Una persona bondadosa es, por su misma naturaleza, benigna. Ambas características se derivan del amor. Alguien ha dicho que la paciencia, es amor sufrido; la benignidad es amor compasivo; y la bondad es amor ministrador. Mas Bondad y Benignidad Son Diferentes y en la Biblia se identifica claramente. Veamos:

LA BENIGNIDAD tiene que ver con ese sentir interior de hacer el bien, tiene que ver mas con el ser que con el hacer. LA BONDAD es la manifestación exterior de la benignidad que ya ha sido producida en nuestro corazón por el Espíritu Santo.

Dios cuando reprende y disciplina (bondad) tiene el propósito de llevarnos al arrepentimiento de modo que Él pueda demostrar su gran misericordia (benignidad). Romanos 11.32 & Salmos 25:8. 

Entonces, la bondad podría y puede reprochar, corregir y disciplinar; la benignidad sólo puede ayudar. Por ello, cuando Jesús fue al templo y trastornó las mesas de los cambistas, demostró bondad. Lucas 19:45-46. Cuando perdonó a la mujer sorprendida en el acto de adulterio, manifestó benignidad (Juan 8:10-11). Durante su juicio demostró bondad cuando desafió al oficial que le abofeteó. Juan 18:23. Poco antes, en el huerto, cuando Pedro tomó su espada y le cortó una oreja al siervo del sumo sacerdote, Jesús demostró benignidad al tocar la oreja del siervo y sanarla. Lucas 22:51.

La benignidad y la bondad cuando se desarrollan en nosotros, podemos ver a los demás como Dios los ve y les ministramos con el amor de Dios que se manifiesta en nosotros. Nuestro servicio está encaminado a llevar a los demás a conocerle como su Salvador personal y a ministrar a sus necesidades.

Finalmente: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:9-10

LA FE

¿Qué es la Fe? Bueno sobre este tema hay libros y libros escritos. Aquí yo solo voy a pincelar algunos detalles interesantes. 

De Acuerdo a la real academia de la lengua, Fe es un conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas. Creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública. ….

El libro de Hebreos en el capitulo 11:1 la describe magistralmente: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Fe es una palabra con muchos significados. Puede significar fidelidad (Mateo 24.45), confianza absoluta, como lo demostraron algunas personas que fueron a Jesús buscando sanidad (Lucas 7.2–10). Puede significar una esperanza confiada (Hebreos 11.1). O, como Santiago menciona, creencia muerta que no se muestra en buenas obras (Santiago 2.14–26).

En realidad Fe es un concepto relativamente nuevo, bueno no es un concepto es mas bien un misterio, como afirma el apóstol Pablo; veamos: Fe en hebreo es “Emunah”. Esta aparece sólo doce veces en el Antiguo Testamento y el traductor judío Zunz la vierte únicamente una vez como “fe”, y es en el significativo texto: “mas el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2:4). En el Nuevo Testamento aparece 250 veces.

La palabra “Emunah” se traduce otras veces como fidelidad, veracidad, confianza o conciencia, todas características que pertenecen a la fe. A diferencia del sustantivo “Emunah” para “fe”, el verbo “ma’amin” para “creer” por lo general también se traduce en algunos casos también como “confiar”. La porción más sobresaliente puede que se encuentre en Números 14:11: “y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” ¿Qué motivaron estas fuertes palabras de Dios? El Señor estaba afligido porque su pueblo confió más en el negativo informe de los diez espías que en las tremendas experiencias que vivió en el pasado con Dios.

En el antiguo testamento Dios se reveló en muchas ocasiones y haciendo muestra de su gran poder, Destruyo Sodoma y Gomorra, las 10 plagas en Egipto, Abrió el mar rojo, El mana, las codornices que cayeron del cielo, el arca de la alianza, abrió el río jordán, las murallas de Jericó cayeron, Elias y los 400 profetas de Baal, …. y así quien necesita Fe? – El reto no era Fe era obediencia. Ahí fue donde el pueblo Judío fracasaba sistemáticamente. La pregunta ahora es : ¿Hubiéramos fracasado nosotros también? los dejo con esa.

Con la venida de Cristo la fe toma un significado diferente, ya no es la Ley la que salva o justifica, ahora es por medio de la Fe en Jesucristo, en creer que Él es el hijo de Dios y que murió para cargar con nuestros pecados, presentes pasados y futuros; Esa es la fe salvadora. Ahora tenemos fe en la palabra de Dios, en sus promesas.

Tener fe significa no solo creer sino también aceptar las misteriosas formas en que Dios actúa, en lugar de aferrarnos a las certezas que normalmente demandamos en la vida. Tener fe Significa Acostumbrarse mas a los misterios de Dios. A veces creemos que la fe nos va a aclarar todas las cosas, pero a menudo no es así. la gente con una fe firme no puede ver el futuro con mayor claridad de lo que lo vemos el resto de nosotros.Tampoco puede entender los eventos presentes mejor que nadie. La verdadera diferencia estriba en que la gente con una fe firme se siente mas tranquila con las ambigüedades de la vida, el lado gris de la vida, porque acepta la vida como misterio y reconoce los misteriosos caminos de Dios, los cuales se sienten, no se explican. Con la fe firme podemos aceptar los misterios y propósitos de Dios en lugar de demandar que la vida se defina en blanco y negro.

MANSEDUMBRE

Fortaleza Bajo Control  

De Acuerdo a la real academia de la lengua, Condición de manso. Y manso es: De condición benigna y suave. Dicho de un animal: Que no es bravo. Dicho de una cosa insensible: Apacible, sosegada, tranquila.

Mansedumbre es la palabra griega “praotes”, una disposición equilibrada en espíritu, no pretenciosa, y que mantiene las pasiones bajo control. No con el sentido de debilidad, sino de poder y fuerza contenidas, gobierna muy bien su propio espíritu.

La poderosa fuerza de las pasiones explosivas pueden ser sujetadas y canalizadas para el servicio de Dios y de los hombres. Así pues alguien dijo: “La mansedumbre es el cese absoluto de la pelea por nuestra agenda y creer que Dios peleará en nuestro lugar por la Suya.” O sea, Dios a través de nosotros peleara por su agenda.

Entendiendo lo anterior podemos decir que, manso no significa “débil”. Creo mas bien que una buena definición de mansedumbre es: estar enojado en el momento correcto, en la medida correcta y por la razón correcta.

La Escritura nos dice que Moisés era muy manso (Números 12:3). A decir verdad, era el hombre más manso sobre la faz de la tierra. El podía mantener un buen equilibrio entre los extremos emocionales. Era paciente y sufrido con los israelitas, pudo haberlos criticado duramente por sus pecados y rebeliones, rogó por ellos en cambio. Cuando Dios le ordenó liderarlos y guiarlos, aguantó décadas (40 años) de reniegos y quejas e insolencias de estas personas que nunca parecían cansarse de probar su paciencia y resistencia. ¡Pero cuando bajó de estar reunido con el Señor en la cima de la montaña y vio a los israelitas inclinarse y venerar al becerro de oro que habían hecho, se enojó tanto que tiró las tablas con los Diez Mandamientos escritos en ellas!

Hay un tiempo para reprimir el enojo y hay un tiempo para expresar el enojo, y el sabio conoce la diferencia. Una persona mansa no es alguien que nunca muestra enojo, sino alguien que nunca permite que su enojo salga de control. Aunque Moisés era un hombre manso, no era un hombre perfecto. Hubo una ocasión en que Moisés dejó salir su enojo fuera de control, y Dios lo castigó por ello, no le permitió entrar a la tierra prometida. La mansedumbre no significa no tener emociones; implica estar a cargo de la emoción y canalizarla en la dirección correcta para el propósito correcto. Moisés era un hombre a quien Dios confió gran poder y responsabilidad.

Así pues, “Airaos, pero no pequéis; …” Efesios 4.26 La palabra de Dios no enseña que jamás debemos indignarnos; al contrario, establece una línea entre lo que podríamos llamar ira “justa” e ira “injusta”. De Jesús se dice que era «manso y humilde de corazón” (Mt 11.29); y, sin embargo, en un momento dado, la dureza del corazón de la gente le causó tanto dolor que los “[miró] alrededor con enojo” (Marcos 3:5). También se puede observar que “haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos” (Juan 2.15). Se trata de ira bajo el control del Espíritu. 

 La mansedumbre no necesita probar su fuerza. Jesús dijo: “¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?” Mt 26:53

  • “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas” Mateo 10: 16
  • “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; …” Mt 11:29
  • “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.” Mateo 5:5

Salmos 37:7-11 – Ese es el cherry sobre el pastel.

“Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino,Por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.”

TEMPLANZA

El Dominio de nuestras Pasiones.

De Acuerdo a la real academia de la lengua,  virtud del control sobre el exceso. En términos psicológicos es la auto eficacia o autorregulación: conocer y controlar las propias emociones, la motivación y el comportamiento sin una ayuda externa.

La Palabra Griega es “EGKRATEIA” Viene de la palabra “kratos” (fortaleza). EGKRATEIA es un término usado por los antiguos estoicos para definir a la persona que era moralmente capaz de refrenarse cuando se sentía tentada por placeres perversos, a fin de mantener su libertad ética.

En el Nuevo Testamento es encontrada solo 3 veces (Hechos 24:25, Gálatas 5:23 & 2 Pedro 1:6)  se refiere a la posibilidad de que el Espíritu Santo dé el poder necesario a la persona para que pueda abstenerse, de manera espontánea, de cualquier cosa, especialmente de las pasiones sexuales descontroladas, que pueda impedirle cumplir la tarea que Dios le ha encomendado.

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis …..  Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” Gal 5:16-24

Ningún ser humano esta exento de las pasiones y deseos de la carne y el apóstol Pablo tampoco fue la excepción veamos como también se quejo: “Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que habita en mí. Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí ….. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal?  ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! ” Romanos 7:14-25

Se debe luchar contra cada pecado dominante hasta que sea vencido. En la medida en que el ser humano pecador cuida su propia salvación con temor y temblor, el Señor le ayudará en sus esfuerzos; pero Dios no obrará sin la cooperación humana. El pecador debe poner todo su esfuerzo y poder, y mientras acepta la gracia que se le ofrece gratuitamente, la presencia de Cristo en el pensamiento y el corazón le darán la capacidad de decisión para dejar a un lado todo pecado, a fin de que el corazón se llene de Dios y de su amor.

Tenemos libertad en Cristo, claro que si, perooo …. “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.” 1Corintios 6:12

¿Como evito que algo me domine? Con la Templanza. Por eso no podemos subestimar la importancia de desarrollar la “templanza” en nuestras vidas, Sin ella, no podemos derrotar las tentaciones, Sin ella, no podemos superar las obras de la carne, Sin ella, no podemos crecer como deberíamos en Cristo y Sin ella, ¡no podemos dar el fruto del Espíritu! y es que sin Templanza los otros elementos del “fruto del Espíritu” no serán evidentes.